Cómo imaginan en Brasil la relación con Mauricio Macri si gana Jair Bolsonaro
El candidato a la Presidencia de Brasil Jair Bolsonaro, junto al arzobispo de Río de Janeiro, Dom Orani Tempesta. Foto EFE

Dicen que Argentina no tiene nada que temer. Los reparos de la administración de Cambiemos.

No habrá nubes negras que oscurezcan la relación entre Argentina y Brasil” sentenció una fuente de Brasilia que pidió extrema reserva. Fue la respuesta a un interrogante: habría alguna clase de “sensibilidad” del gobierno de Mauricio Macri respecto de una eventual presidencia de Jair Bolsonaro, por la presencia militar en el futuro gobierno. “De ninguna manera, no es algo a lo que se deba temer. Cualquiera sea el próximo presidente, éste irá a construir una buena relación con quien es su socio principal”, indicó.

Expertos consultados por esta corresponsal juzgaron que sería natural, después de un proceso electoral complicado como el que vive Brasil, que el futuro jefe de Estado busque construir una relación de confianza con Macri; inclusive, porque ese buen vínculo con el jefe de Estado argentino oficiará como carta de presentación ante el resto del mundo. Bolsonaro, con un apoyo electoral masivo, ha generado sin embargo recelos fuera de Brasil, como lo revelaron notas críticas al diputado y su entorno publicadas en los principales medios periodísticos europeos y norteamericanos. Basta recordar el rechazo de Marie Le Pen hacia el candidato derechista brasileño por “decir cosas extremadamente desagradables, que son inaceptables en Francia”. Se refería a las declaraciones de él y su entorno en relación a los homosexuales y las mujeres.

Pero tal vez suscite más dudas en los centros del poder internacional la futura composición del gabinete. De acuerdo a lo que trascendió, y según palabras del propio Bolsonaro, el candidato daría el manejo de áreas estratégicas a ex colegas del arma. Por de pronto, el propio diputado ya confirmó que el ministerio de Defensa –ocupado por por un civil desde 1998–, será ahora dirigido por el general Augusto Heleno. También estará bajo la órbita de los militares la cartera de ciencia y tecnología, que debe duplicar su presupuesto.

Otra de las áreas que quedaría en manos de los generales es la de infraestructura. Así lo subrayó el titular del Partido Social Liberal, el abogado Gustavo Bebbiano, un íntimo del presidenciable. Juzgó sobre el tema: “Son asuntos en que los militares entienden mucho, por su formación y por su naturaleza”. Todo indica que también esa cartera quedaría en manos de un general, Oswaldo Ferreira. Bebbiano, quien tal vez sea el próximo ministro de Justicia, insistió: “Tengo certeza que no habrá un gobierno con mayoría de militares. Eso nunca se pensó”. Ferreira es uno de los oficiales que defendió, entre otros proyectos, retomar la usina nuclear Angra III. En una entrevista concedida hace una semana, sostuvo: “Aquello que es estratégico tendrá un tratamiento diferencial” en el futuro gobierno. Sobre la central nucleoeléctrica indicó: “No solo es importante por la matriz de generación, sino también por el conocimiento científico”. En el terreno tecnológico, los generales proponen incentivar “investigaciones en áreas estratégicas, en defensa y en seguridad”.

Desde luego, nada de esto se le escapa al presidente Macri. Hay un seguimiento “en detalle” de los proyectos y propuestas que han desarrollado tanto la campaña bolsonarista como la del petista Haddad. Así lo revela la procesión de políticos brasileños, de uno y otro bando, que atraviesa las puertas de la embajada de Argentina en Brasilia. Los analistas brasileños descartan, entre tanto, las chances de un futuro “desequilibrio regional” basado en un “desarrollo de tecnología para la defensa”. Recuerdan que existe “la ABACC, la agencia que controla las respectivas actividades nucleares”; que fue creada en 1991 por un tratado internacional firmado por ambos países. Advierten, además, que en caso de que un futuro gobierno brasileño pretenda emprender una carrera en armamentos, habrá reacción internacional. Concluyen que “hasta para despejar esas dudas la relación con Argentina se vuelve vital para los bolsonaristas”.

Eleonora Gosman

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here