Bolsonaro, al descubierto
Adelio Bispo de Oliveira es trasladado a una prisión federal, en Mato Grosso./ Reuters

Adelio Bispo de Oliveria acuchilló al candidato en un acto. Aquí, la investigación oficial que recorre paso a paso quién es y cómo actuó.

Es difícil que algún día se pueda saber si Adélio Bispo de Oliveira, el hombre que acuchilló a Jair Bolsonaro, actuó por cuenta propia o tuvo mandantes. En un largo texto, publicado por la revista Veja de este sábado, Oliveira, mozo de profesión, reafirmó en sus testimonios a la policía que fue él quien tuvo la idea y la concretó por sus propios medios, sin la ayuda de nadie.

Veja, de la editorial Abril, afirmó que tuvo acceso a la investigación policial sobre el caso. “La policía concluyó que Oliveira intentó matar a Jair Bolsonaro sin la ayuda de otras personas. Veja tuvo acceso a las 567 páginas de declaraciones e informaciones que reconstituyeron los pasos de Oliveira desde el momento en que tomó la decisión de matar al candidato del PSL hasta el instante en que lo atacó”.

Adelio Bispo de Oliveira, en una foto dsitribuida por la policía./ AP
Adelio Bispo de Oliveira, en una foto dsitribuida por la policía./ AP

«Vas a recibir un tiro»

Entre los detalles que relata, figura el mensaje que este hombre escribió el 1º de septiembre en su página de Facebook. “Espero que su valentía realmente exista hasta el día en que vos me veas”. En ese posteo, llama a Bolsonaro de “Muñequita de Washington” y “Marioneta del capitalismo”. En ese mensaje, el mozo amenaza: “Vas a recibir un tiro en la cabeza”. Y el 6 de septiembre Oliveira cometió el atentado en Juiz de Fora, en Minas Gerais.

Cuando en el interrogatorio los policías le preguntan por qué atentó contra la vida del candidato, el agresor respondió: “Por divergencias ideológicas y en respuesta a las amenazas que él ha hecho, por las ideologías en las que él cree, por amenazas de muerte contra personas que tienen ideologías diferentes a las de él. Por sus discursos antisemitas, racistas contra los negros. Discursos contra el pueblo árabe, como si todos fueran terroristas, mientras tenemos un árabe que gobierna el país, un libanés (Michel Temer)”.

«Bolsonaro es un impostor»
Adélio Bispo de Oliveira

En su web, Veja puso el video de las declaraciones. Es muy curioso el estilo del personaje: se muestra calmo pero con la mirada huidiza. Revela algunos conocimientos de política, pero mezcla conceptos.

Oí voces

Afirma que un poco antes de la agresión “oí voces. Pero hubo un momento en el que casi desistí porque creí que sería imposible aproximarme. Casi que desisto”. Dijo, también, que el cuchillo, de 30 centímetros de longitud, “es parte de un juego que compré para uso doméstico. Llevé el cuchillo envuelto en un diario”.

Según su testimonio, Oliveira siguió las “órdenes de mi Dios que me ordenó hacerlo. Bolsonaro es un impostor. Es medio cristiano, pero no es cristiano. Está intentando empujar al público evangélico, reclutar a los evangélicos para ser el presidente. Pero es un impostor infiltrado por la masonería en el medio protestante”.

“Los mensajes revelan el retrato doloroso de una mente perturbada»
Veja

Veja afirma que cinco meses antes de atacar a Bolsonaro, Adélio le mandó un mensaje al ex presidente Lula da Silva. La misma publicación señala que tal mensaje “nunca llegó al destinatario” porque el site en el que fue posteado, “Lula Oficial”, es trucho. En uno de ellos, Oliveira manifiesta apoyo a la candidatura del ex mandatario. “Estan tentando impedir su candidatura porque saben de los riesgos de perder el poder en una disputa democrática”.

Dice también: “Lula podrá ver que no son solo hombres que se declaran sus enemigos. Es un sistema fascista secreto que existe en Brasil hace mucho tiempo”. La revista concluye: “Los mensajes revelan el retrato doloroso de una mente perturbada, ya que esos mensajes ni siquiera llegaron a los destinatarios”.

En el transcurso de las investigaciones, la policía federal quebró el secreto telemático y encontró los mensajes destinados a Bolsonaro y a Lula. “Sólo que los perfiles con los cuales Oliveira se comunicaba son falsos y por lo tanto no pertenecen a ninguno de ellos”, concluyeron los investigadores.

Un grupo de personas intenta linchar a Adelio Bispo de Oliveira./ EFE
Un grupo de personas intenta linchar a Adelio Bispo de Oliveira./ EFE

Veja relata que “el ataque comenzó a materializarse con una coincidencia: Oliveira estaba en Juiz de Fora buscando empleo cuando supo, por los diarios, que el diputado haría campaña en la ciudad”. Como él venía escuchando las voces, vio la oportunidad “perfecta para atender las instrucciones” que presuntamente le llegaban a su cerebro. Dos días antes,Oliveira fotografió y filmó los lugares por donde iría a pasar Bolsonaro.

A las 10.08 del jueves 6 de septiembre, Adélio dejó la pensión donde estaba hospedado, fue hasta un Cyber en el centro de la ciudad y accedió a su cuenta de Facebook.

Veinte minutos después dejó el lugar y rumbeó para un lugar donde Bolsonaro iniciaría su agenda en la ciudad.

Pasado el mediodía, el hombre llegó a un shopping y, oh casualidad, fue al lugar donde Bolsonaro almorzaba con empresarios.

En el artículo publicado este viernes no hay un destaque especial para ese evento. La pregunta que surge, y que los policías no le hicieron, es quién le informó que el candidato estaría en ese lugar. Veja cuenta en cambio que Oliveira grabó varios videos de la reunión entre Bolsonaro y sus partidarios.

El mozo grabó vídeos del hall de entrada de la reunión de los partidarios del candidato y exhibió hasta el periódico que, más tarde, usó para esconder el arma del crimen. Para no llamar la atención, se unió a un grupo de manifestantes que protestaba frente al hotel. A las 15:12, veinte minutos antes del crimen, grabó las últimas imágenes, que mostraban el instante en que trataba de acercarse al presidenciable. En ese momento, Bolsonaro ya estaba en los hombros de sus partidarios.

Eleonora Gosman

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