En su primer acto de campaña, Haddad reivindicó a Lula da Silva

    0
    99
    En su primer acto de campaña, Haddad reivindicó a Lula da Silva
    Fernando Haddad, en un acto de campaña en San Pablo. (DPA)

    El oficializado candidato del PT dijo que la condena al ex presidente es un acto de violencia.

    El flamante candidato a presidente por la alianza Brasil Feliz de Nuevo, Fernando Haddad, tiene un apellido complicado. Al ser poco conocido por el elector, cuando era aspirante a vice de Lula da Silva, los brasileños no sabían cómo pronunciarlo.

    Pero el primer spot publicitario, que el PT lanzó por TV el miércoles último cuando el postulante ya se había consagrado como presidenciable, resultó una auténtica clase didáctica de como pronunciarlo. Antes le decían “Adal” o “Adalí”. Ahora ya saben que es “Hadachi” (así suena en el portugués de Brasil). Una vez arreglada esto, vino la otra etapa que se lanzó ayer en TV. El presidenciable pasó a llamarse Luiz Fernando Haddad Lula da Silva (sic).

    Luego de hacer campaña por algunas ciudades del conurbano paulista, Haddad ofreció hoy una conferencia de prensa para los corresponsales extranjeros. Especificó que, junto a su vice Manuela D`Avila, una joven del Partido Comunista do Brasil, “fuimos oficializados después de un acto de violencia cometido contra el presidente Lula.

    Ese hecho representó violar, inclusive, la letra de un tratado internacional firmado por el país (el de los derechos humanos). Esto es muy grave y deja a Brasil con muy mala presencia en el escenario internacional”.

    Un dato más que interesante fue su evaluación de cómo Brasil debería posicionarse sobre Venezuela. Haddad admitió, por un lado, que el ambiente en Caracas no se destaca por ser democrático y explicó que, si ganara la segunda vuelta, él mismo se presentará como un mediador.

    Al mismo tiempo subrayó que para hacer eso es preciso recuperar la democracia en Brasil. “El ambiente venezolano podrá no ser democrático, pero el nuestro tampoco lo es. Aquí tuvimos un golpe parlamentario”. Fue, en cambio, categórico sobre cómo se debería proceder diplomáticamente en el caso venezolano: “Es imprescindible respetar la autodeterminación y la soberanía de Venezuela”.

    El ex profesor universitario optó por vestir, en estas elecciones, el traje que usó Lula en las de 2002. En aquel momento la consigna era “Lulina Paz y Amor”. Este jueves, Haddad predicó que “el diálogo debe prevalecer sobre la fuerza” y que es preciso “evitar imposiciones”.

    Su tono, en ese sentido, no difiere del empleado por una de sus competidoras, Marina Silva, de Red Sustentable. Hasta ahora ella había ocupado un cómodo segundo lugar. Pero de pronto pasó al tercero en las encuestas de opinión.

    Todo indica que el ex alcalde paulistano está por recibir la transferencia de votos de su padrino Lula, hoy preso en Curitiba. Lo que esperaban los mercados financieros es conocer la encuesta de Datafolha, que deberá ser publicada hoy. Pero por alguna razón hubo conclusiones anticipada que disgustaron a los financistas. Haddad ya aparecería como el segundo, detrás de Jair Bolsonaro, con 20% de las intenciones de voto.

    El candidato desplegó, en las inmediaciones de la capital paulista, un codo a codo con el vecindario. Y allí habló de lo que más le interesa a la gente: la vivienda, la salud, el transporte y la educación. Sobre los planes bautizados “Mi casa, mi vida”, el candidato del PT prometió revitalizarlos.

    Eleonora Gosman

    Dejar respuesta

    Please enter your comment!
    Please enter your name here