Jair Bolsonaro promete “una muy buena relación” y “óptima alianza” con Macri y Argentina
Jair Bolsonaro, ayer durante la charla con los periodistas en Río de Janiero. Reute

Se lo dijo durante una rueda de prensa, la última antes de las elecciones de segunda vuelta del domingo para las que aparece como claro favorito

Jair Bolsonaro, a quien todos sindican como el próximo presidente de Brasil ya que las encuestas lo dan como ganador de las elecciones del domingo, afirmó a Clarín durante una rueda de prensa que tendrá con Argentina y el presidente Mauricio Macri “una muy buen relación, y una óptima alianza”. Dijo que esa impresión había surgido de la “conversación que tuve con él el otro día” en referencia al llamado telefónico que le hizo al mandatario argentino.

En esa misma conferencia de prensa, ofrecida la tarde del jueves en los salones de la casa de su amigo Paulo Marinho, dijo que  ya había hablado con el paraguayo Mario Benítez y anticipó que en breve dialogará con el chileno Sebastián Piñera.

En otro momento de la rueda de prensa se quejó de que por culpa  de “sectores de la prensa brasileña” hay prejuicios contra él en Estados Unidos y Europa.

Jair Bolsonaro en la residencia de uno de sus amigos en Rio, donde suele hablar con la prensa. Y donde respondió la pregunta.EFE
Jair Bolsonaro en la residencia de uno de sus amigos en Rio, donde suele hablar con la prensa. Y donde respondió la pregunta.EFE

Desmintió, en cambio, algo que había sostenido en un video que fue transmitido para los brasileños que manifestaron a su favor, el domingo último en la avenida Paulista. Allá aseguró que Brasil iría a la guerra con Venezuela. “No vamos a ir a ninguna guerra. Eso no es cierto”, declaró. Con todo dijo que era preciso “buscar soluciones tal vez en conjunto con las Naciones Unidas”. Descartó, también, impedir la entrada de venezolanos a Brasil por la frontera del norte de Roraima. “No hay como hacer eso. Es imposible” sostuvo.

De igual modo, trató de morigerar las expresiones de estilo homofóbicas que habían sembrado sus hijos y sus colaboradores, a través de las redes sociales. “El Estado no tiene nada que ver con la orientación sexual de cada uno. Punto final. Aquí debe haber entre ustedes algún homosexual. Y ¿qué tengo que ver con eso? Nada”.
Fernando Haddad, el petista que competira con Bolsonaro en la segunda vuelta del domingo. DPA
Fernando Haddad, el petista que competira con Bolsonaro en la segunda vuelta del domingo. DPA

“Nuestra lucha es contra el material escolar. Entendemos que en la escuela no se le puede hablar de ese tema a los niños de 6 años. De esos temas se hablan en casa. Es tan cierto lo que yo dije respecto de este tema, aunque mis palabras no hayan sido muy pulidas, que en 2011 la señora Dilma Rousseff mandó a recoger todo ese material”, remarcó.

–¿Cuál es su mensaje para los europeos que miran su elección con recelos? Quiso saber un periodista francés.

–En Europa y en Estados Unidos no me conocen; y sus opiniones están contaminadas por algunos sectores de la prensa de Brasil, que me tratan con mucho prejuicio.

Otro profesional disparó: “¿Habrá guerra con Caracas?”. Bolsonaro desmintió la versión que él mismo había difundido el domingo último, através de un video, durante una manifestación en la avenida Paulista. Allí hablaba de un eventual ataque: “Nadie quiere hacer guerra con Venezuela. No vamos a ir a ninguna guerra. Eso no es cierto. Lo que pensamos es que hay que buscar soluciones tal vez en conjunto con las Naciones Unidas” declaró esta vez.

Descartó, también, que vayan a cerrar fronteras con el vecino norteño. “No hay como hacer eso. Es una frontera seca muy extensa; resulta imposible cerrarla. Para nosotros, ahora, el gran problema es Roraima que ya no aguanta el flujo de inmigrantes”. Una de las partes más relevantes del encuentro con los periodistas se refirió a las hipótesis que existen sobre quién podrían haber planificado el atentado de septiembre en Juiz de Fora (sur de Minas Gerais).

–La policía federal tiene, entre sus hipótesis del ataque del que usted fue víctima, que éste pudo ser planificado por el Primer Comando de la Capital ¿Cómo lo ve?
​ –Fue un atentado, sí. No se trató de un acto aislado. Inclusive por la forma en que fue perpetrado. No fue un intento apenas de hacerme un raspón, sino que la intención era matarme. Según los médicos, de 100 personas que reciben una cuchillada de esa profundidad, apenas una sobrevive.

Ese fue el motivo por el cual dos maestros de Fujitsu –una modalidad de lucha practicada en Brasil—decidieron, este jueves, entregarle el cinturón negro. Y lo hicieron delante de la prensa. “Mis amigos” dijo el maestro, “mi aspiración era discutir (con el candidato) cómo salvar una nación, que está donde está. Admiro la bravura de los guerreros luchadores. Y por eso tengo revelar cuál es mi pensamiento sobre este gran guerrero que está aquí a mi lado: mi capitán y mi presidente. Este hombre es un gran guerrero de la vida y de sus ideales”. Esa fue, en realidad, la presentación inicial del candidato frente a los medios brasileños y extranjeros. Sirvió, sin duda, para canalizar el discurso del “luchador”, ya entrado en años, en las redes sociales.

–¿Qué podemos esperar del 2019? Indagó con impaciencia un profesional de la TV.
​ –En primer lugar, queremos nombrar un gabinete de ministros que sea muy técnico, que realmente pueda corresponder a los deseos del pueblo brasileño y no a cuestiones político-partidarias. Cada ministro tendrá sus instrucciones, pero será para que pueda colocar en práctica las soluciones.

–¿Cuáles serán los criterios para la educación en su futuro gobierno?
​ –Lo que nosotros queremos es una escuela sin partido. No se trata de no discutir política. Pero no puede suceder que un alumno tenga una posición diferente de su profesor y por eso sea reprobado.

–Y ¿qué ocurrirá con la reducción del número de ministerios, que resulta polémica? ¿Cultura pasará a ser una secretaría?
​–Nadie quiere dejar de lado la cultura. Lo que hay que hacer es colocar al frente a una persona que trate el tema con cariño y dar recursos para los artistas. Puede ser tanto un ministerio o una secretaría, ese no es el problema.

Bolsonaro se empeñó en demostrar que esta elección “no la tengo ganada. El final está abierto”. Lo dijo en varias oportunidades. Y con eso pretendió contrarrestar el discurso triunfalista desplegado por sus hijos y parte de su círculo más cercano. Ocurre que este jueves se conoció una nueva encuesta, esta vez de Datafolha. Como de la del miércoles, marcó una caída importante en las preferencias del candidato. Ahora está en 56% contra 44% de su adversario Fernando Haddad. Lo que preocupa a los políticos que están por detrás del ex capitán del Ejército es que no logre “arrasar”. Para ellos, lo importante no es sólo tener una victoria, sino que ésta sea superior a 60%. Todo indicaría que ese objetivo no será nada fácil de obtener.

Eleonora Gosman

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