La disputa política llega al fútbol y el Palmeiras se abraza al candidato favorito
Felipe Melo, del Palmeiras, dio su apoyo a Bolsonaro. (AFP)

La institución, con una dura historia vinculada al fascismo italiano, abandera ahora la campaña de Bolsonaro.

El fútbol se convirtió en una arena política, donde partidarios de Jair Bolsonaro disputan goles y espacios contra los anti bolsonaristas. Así lo demostró un video protagonizado por la hinchada del club Palmeiras de San Pablo. Los mostró en la estación Sé del subterráneo, en pleno centro paulistano, cuando entonaban un cántico homofóbico: “La trolada tenga cuidado, Bolsonaro va a matar a los maricones”. Fue después de un partido contra el Cruzeiro por el campeonato brasileño.

No fue la única expresión salida de las entrañas palemirenses: “Ese gol se lo dedico a nuestro futuro presidente Bolsonaro” había declarado el jugador Felipe Melo a mediados de septiembre, en una disputa con el Bahía. Esto sucedió en el momento en que el candidato de ultra derecha se encontraba internado en el hospital Israelita Albert Einstein.

La historia de esa institución futbolística no es un detalle. Fue fundada con otro nombre: Palestra Italia en 1914; y según los historiadores, durante la segunda guerra mundial fue “un germen fascista dentro de Brasil”.

Lo cierto es que el club tuvo que cambiar de nombre en 1942, cuando el país se unió a los Aliados para combatir en Europa contra los nazis. Pasó entonces a llamarse Sociedad Deportiva Palmeiras. No pudo sin embargo desprenderse de la fama de racista que había sabido ganar.

Cómo será la historia que, para compensar la “ideología” de la hinchada, surgió un grupo diferente dentro del propio club que levanta banderas contra la homofobia, el machismo y el racismo en el fútbol. Se llama P16 (Palmeiras Antifacista).

En cada partido visten remeras y cargan banderas con el símbolo El “crimen” de ellos: levantar banderas contra el homofobia, el machismo y el racismo en el fútbol. Ligia y Wagner forman parte de la P16, o Palmeras Antifascista.

Intercambiaron los tradicionales colores negro y rojo del símbolo mundial del movimiento contra el fascismo por el verde y añadieron el “P”, característico del equipo. En cada juego, visten camisetas y cargan banderas con el símbolo de esa agrupación.

La dirección del club tuvo que sacar con un comunicado para frenar la ola de críticas que recibían via Twiter y Facebook. Fue justamente a propósito del apoyo público que le dio a Bolsonaro el jugador Melo.

“La Sociedad Deportiva Palmeiras quiere aclarar que la posición del atleta Felipe Melo refleja, única y exclusivamente, una manifestación particular y no de la institución”. En cambio, nada dijo de los cánticos homofóbicos en el subterráneo.

Este último caso llegó al Superior Tribunal de Justicia Deportiva. Pero ese tribunal no llegó a penalizar al club, con el argumento de que la marchita fue cantada fuera del estadio.

Otros futbolistas siguieron el ejemplo de Jadson. Fue el caso del delantero del Tottenham Lucas Moura y también del célebre Rivaldo Borba Ferreira, o simplemente Rivaldo, ex jugador del Barcelona y el Milán.

Esta radicalización en las canchas no cuenta sin embargo con el apoyo de todas las hinchadas. Por el contrario, los Gavioes da Fiel (del Club Corinthians) profesan sentimientos muy diferentes a los que transmiten los palmeirenses.

En una nota firmada por el titular de la hinchada, que cuenta con nada menos que 112.000 socios, éste manifiesta que ellos estuvieron históricamente “del lado de la democracia”.

Para Juca Kfouri, un comentarista deportivo de primerísima línea, lo que ocurre es que hay “una polarización excesiva en la sociedad brasileña, y eso se expresa en la necesidad de algunos jugadores de manifestarse a favor de un candidato. En su mayoría revelan ignorancia política”.

Rodrigo Gonzalez Tapia (Digao), el presidente de Gavioes Fiel Torcida, sostuvo en forma categórica: “Nuestra hinchada tiene socios de diversas clases sociales. Pero pasa lo siguiente muchachos: ustedes apoyan un tipo que va contra todas nuestras ideas y tira a la basura nuestro pasado de muchas luchas. Por favor, quien quiera seguir apoyando a ese individuo (Bolsonaro) dejen la hinchada”.

En la nota afirmó: “Somos una torcida que defiende los derechos de nuestro pueblo y no podemos dejar que quien va ser nuestro mayor representante (el próximo presidente de Brasil) sea un nostálgico de la dictadura”.

Eleonora Gosman

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