Los mercados descartan un triunfo de Jair Bolsonaro y apuestan al delfín de Lula da Silva
Candidato. El ex alcalde de San Pablo y aspirante a la presidencia de Brasil por el Partido de los Trabajadores, Fernando Haddad, durante un acto en Río de Janeiro, este viernes. /AFP

El mundo financiero prefiere a Fernando Haddad, del PT, frente al laborista Ciro Gomes, otro con posibilidades.

Los “mercados” siempre expresan algún “sentimiento”: optimismo vs. pesimismo; dudas vs. certezas. Pero en estas elecciones brasileñas, el mundo financiero tiene su sensibilidad a flor de piel. No hay nada peor, afirman sus agentes, que un escenario donde la batalla se dirima entre la extrema derecha y la izquierda, en este caso, entre el ultraconservador Jair Bolsonaro y cualquiera de los representantes del lado opuesto: Ciro Gomes (del laborismo) y Fernando Haddad (del PT). Prevén que el dólar irá a continuar su ascenso y hasta podrá rozar la increíble tasa de cambio de 4,5 reales por unidad de divisa norteamericana. Para la moneda brasileña significa una devaluación desconocida desde hace 24 años.

Y si, llegado el caso, esa alternativa de los “extremos radicales” se confirmara, ¿a quién preferirían los dueños del capital? La respuesta provino del economista Luis Eduardo Assis, que fue director en el Banco Central brasileño. “Haddad tiene más condiciones de conquistar los ánimos del mercado que Ciro”. Algo así como que es más “flexible” a las demandas del capital financiero y empresarial que lo que podría ser Gomes.

“Haddad tiene un tránsito mayor” en el sector. “Ciro demostró que no le interesa ganarse la confianza del mercado”. Lo que Assis mostró con claridad meridiana es que al capital “no le gusta esto. Hay una cierta visión de que la pelea será entre buenos y malos. Frente a las posibles combinaciones, la lectura es que las chances de Bolsonaro de ser electo son reducidas y no nos gusta esa idea”. Lo cierto es que, con semejante encuadre, lo que queda es ver “avanzar la cotización del dólar. Hay espacio para eso”. Ansiosos, los líderes de ese sector -entre ellos, grandes fondos nacionales y extranjeros- pidieron asesoramiento a ex jueces que integraron el tribunal superior electoral (TSE) y fueron a consultar, también, a especialistas de encuestadoras. “Hace décadas que no veíamos semejante incertidumbre en el país”, admitió Assis en una entrevista con el diario Valor.

La última encuesta publicada por Datafolha el viernes por la noche reveló que Bolsonaro sigue al frente con un liderazgo incuestionable a esta altura del partido: 26% de las intenciones de voto. Atrás, y lejos, viene la segunda tanda de candidatos que están casi empatados: el laborista Ciro y el petista Haddad con 13%, el socialdemócrata Geraldo Alckmin con 9% y Marina Silva con apenas 8% (fue la que más cayó). De estos cuatro, se destaca sin embargo la posición de dos de ellos. Por un lado Alckmin, del PSDB, y por el otro Haddad.

En una de sus últimas apariciones públicas, en Río Branco (capital de Acre), Alckmin le puso el tono a su campaña: “Brasil no aguanta más tener populismos de izquierda (Haddad) ni de derecha (Bolsonaro)”, subrayó. En los cálculos del equipo de campaña del ex gobernador de San Pablo, hay algunas esperanzas. Están puestas en la siguiente frase: “Votar a Bolsonaro significa el retorno del PT”. Eso significa una cosa: predicar el voto útil; especialmente entre aquellos que nutrieron las manifestaciones millonarias de San Pablo contra la corrupción y por la caída de la ex presidenta Dilma Rousseff. En los cálculos del socialdemócrata todavía hay una buena porción de votos para conquistar. Son aquellos que hoy se distribuyen entre otros candidatos de la derecha, pero con menos adhesión: Henrique Meirelles (ex ministro de Hacienda) que tiene 1%; Alvaro Dias (de Podemos), con 3% y Joao Amoedo (Partido Nuevo) también con 3%.

Si bien Alckmin dista de haber perdido las esperanzas, parece que haber bajado un punto en la última encuesta (de 10 a 9 por ciento) significó un fuerte sacudón para propios y ajenos. El ex jefe de Estado Fernando Henrique Cardoso insistió en que su voto es por el candidato de la socialdemocracia, de la que él es socio fundador. “Mi voto es sabidamente para él. Hay tiempo para evitar votar en aventuras o desastres anunciados (por Bolsonaro)”. Con todo, los medios recuerdan una de las grandes frases del ex mandatario: “Entre Bolsonaro y Haddad, el PSDB debe votar por este último”. Pero como afirmó un conocido columnista brasileño: “En teoría, Haddad podría contar (en una eventual segunda vuelta) con la ayuda del PSDB que no estaría dispuesto a llevar a Bolsonaro al poder. Pero hay que ver si un acuerdo institucional de la cúpula de la socialdemocracia con el PT es respetado por las bases”.

No deja de ser curioso el hecho de que la derecha abandone a Alckmin. Parece que no perdonarían su posibilidad de crecer. Merval Pereira, un columnista de O Globo que se destaca por sus tendencias de derecha, fue categórico: “El candidato del PSDB quedó parado una vez más (como lo demostraría la encuesta de Datafolha). No dan ánimos para quien espera una tendencia suya a la suba (en las intenciones de voto). Y Marina Silva confirmó su caída, que ya registraban anteriores encuestas”, subrayó sobre la presidenciable de Red Sustentable que pasó de un 16% inicial a apenas un 8% actual y con un alto índice de rechazo (64%). Con todo calcula que parte del espectro de votantes del ex gobernador de San Pablo podría correrse para Ciro Gomes, el único capaz en su visión de desplazar al petista Haddad.

Eleonora Gosman

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