Presidenciales de Brasil con un sorprendente desembarco de militares en cargos electivos

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    Presidenciales de Brasil con un sorprendente desembarco de militares en cargos electivos
    Marcha de las mujeres contra el candidato Jair Bolsonaro . EFE

    El ultra Jair Bolsonaro, que lidera las encuestas, tiene decenas de generales en sus listas y equipos de trabajo. Son nacionalistas y admiradores de la pasada dictadura.

    -Se reúnen desde hace varios meses en una sala para reuniones del hotel Imperial de Brasilia. Es un grupo numeroso y, aunque sus miembros visten con ropa de calle, todos llevan “entre 4 y 5 estrellas”. Son oficiales retirados de la más alta graduación de las Fuerzas Armadas. Y, en conciliábulo mantienen un prudente silencio sobre sus actividades. Se empeñan en terminar el programa de gobierno que regirá las acciones del ex capitán y actual diputado de derecha Jair Bolsonaro, en caso de llegar al Palacio del Planalto.

    Este think tank de uniformados no es ajeno a las aspiraciones de cargos políticos. Varios apuestan a ocupar ministerios, entre ellos ciencia y tecnología, infraestructura y seguridad. El propio Bolsonaro reconoció que la explanada de los Ministerios, donde se concentra el poder político brasileño, “tendrá un montón de militares”. De concretarse el proyecto sería un episodio nada frecuente, de Fuerzas Armadas que llegan al poder por la vía electoral y no por golpe de Estado. Es que los oficiales de la reserva del entorno de Bolsonaro no sólo aspiran a participar a través de puestos públicos. Algunos decidieron iniciar su propia carrera política como candidatos a diputados federales. Otros buscan alternativas como legisladores en sus estados provinciales. Quien se destaca, sin embargo, es el general Paulo Chagas de 68 años, que se postula al cargo de gobernador del distrito federal.

    jair-bolsonaro-saludo-camino-a-su-casa-luego-de-que-recibiera-el-alta-hospitalario-reuters
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    En un impecable informe de Luis Kawaguti, del Grupo Folha de Sao Paulo, indicó que a la cabeza de esa congregación se encuentran 10 generales retirados y un brigadier. Por debajo, unos 30 civiles técnicos abordan los temas específicos y elevan a sus jefes los resultados. No hay improvisados en esta labor. Pero si algo tienen en común es esa ideología derechista, que divide el mundo entre los comunistas y los demás. Y esto ocurre casi 3 décadas después de la caída del Muro. A pesar de esa expresión típica de un nacionalismo rancio, este clan convivirá sin dramas con Paulo Guedes, la expresión más acabada de los “Chicago boys”. Designado ya por Bolsonaro como ministro de Hacienda en caso de llegar al gobierno, el experto fue invitado especialmente por un amigo del fallecido dictador chileno Augusto Pinochet para dar clases en la universidad de Chile. Con todo, dista de ser lo más grave.

    Las propuestas del economista liberal –cuya presencia “transmite” confianza a los mercados sobre el proyecto del diputado ultraconservador–, apuntan en lo inmediato a enfrentar la tremenda crisis fiscal que heredará el próximo jefe de Estado. Entre sus proyectos de la primera hora figuran la reforma tributaria y jubilatoria, además de un plan ambicioso de privatizaciones. Con todo, los militares no quieren deshacerse por entero de las grandes compañías públicas; y la iniciativa de vender activos debe contemplar que se mantenga el control estatal de esas empresas.

    Mujeres gritan consignas en una manifestación contra el candidato ultraderechista a la presidencia de Brasil Jair Bolsonaro hoy, sábado 29 de septiembre de 2018, en la ciudad de Río de Janeiro (Brasil). Bajo el lema @Él no EFE
    Mujeres gritan consignas en una manifestación contra el candidato ultraderechista a la presidencia de Brasil Jair Bolsonaro hoy, sábado 29 de septiembre de 2018, en la ciudad de Río de Janeiro (Brasil). Bajo el lema @Él no EFE

    El plan de Guedes está ahora en manos de un subgrupo que lidera el general Oswaldo Ferreira, quién terminó su carrera activa como jefe del Departamento de Ingeniería y Construcción del Ejército. Incluye además al general Augusto Heleno, que responde por las áreas de Defensa y Seguridad Pública; y también al general Aléssio Ribeiro Souto. Ese equipo “del más alto nivel” se completa con el economista Paulo Coutinho, que se desempeña como profesor en la Universidad de Brasilia.

    El general Ribeiro dirigió el Centro Tecnológico El CTEx (las siglas) entre 2006 y 2009. La institución desarrolla entre otros proyectos: cohetes, misiles y radares. Una de las prioridades de Ferreira será, precisamente, fomentar las investigaciones en esas áreas estratégicas. En una reciente declaración sostuvo: “Los libros que no contengan la verdad sobre 1964 deberán ser eliminados”. Se refería al golpe de Estado que, ese año, destituyó al entonces presidente Joao Goulart. La dictadura de los generales se prolongaría por 21 años. Declaró, también, que el Estatuto del Niño y el Adolescente (una ley que los protege y que fue sancionada durante el gobierno del ex presidente Lula) deberá ser “eliminado” si resulta en un obstáculo para encarcelar a los alumnos que agreden a los profesores.

    Las líneas programáticas donde más ha avanzado esta “comunidad” uniformada es la de seguridad. Las tareas centrales para ese sector serán trazar estrategias para combatir el lavado de dinero y el contrabando de drogas y armas. Se plantea, además, invertir en proyectos de monitoreo de fronteras por parte de las FF.AA. Los que están en vigencia son el Sisfron del Ejército y el Sisgaaz (Sistema Integrado de Gerenciamiento de la Amazona Azul, o sea el mar) que es comandado por la Marina. En cuanto a la seguridad pública, pretenden ejercer un control sobre las policías de los estados provinciales. En el entorno específicamente político del diputado ultraderechista se encuentran otros cuatro generales: Sebastiao Roberto Peternelli; Paulo Chagas; Giarao Monteiro y Marco Felício.

    El primero se destaca por ser uno de los promotores de la “fundación” del bloque militar en el Congreso nacional. El segundo, Chagas, candidato a gobernador de Brasilia, resalta por su desprecio por la Comisión Nacional de la Verdad que investigó los crímenes de la dictadura militar (1964-1985). En el caso de Eliese Girao Monteiro, este militar tomó relieve al postularse como candidato a diputado federal. Lo mismo ocurre con Felício, que fue el superior de Bolsonaro.  La lista indica que la cofradía no llegó de buenas a primeras a constituir la base bolsonarista en forma “accidental”. El jefe del Ejército, general Eduardo Villas Boas insiste que el arma no tendrá “ninguna injerencia” en el proceso democrático. Bolsonaro ratifica que “no están dispuestas a intervenir” caso las elecciones no salgan como a él le gusta. “Pero es seguro que reaccionarán al primer error que cometa el próximo gobernante”.

    Eleonora Gosman

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